El viernes 31 de julio, nuestros estudiantes fueron los protagonistas de una jornada llena de alegría, participación y espíritu ignaciano. Con entusiasmo vivieron convivencias, liturgias, stands de juegos ignacianos y el desafío de las tortas temáticas, celebrando juntos el legado de San Ignacio de Loyola.
Agradecemos a nuestros educadores por su entrega y compromiso, y a los apoderados, apoderadas, delegados de Pastoral y directivas de curso por su valiosa colaboración. Gracias a todos, seguimos construyendo una comunidad que educa, celebra y crece unida en la fe.
¡Todo para mayor gloria de Dios!









